crónica no neutral.

17:31

El sábado después de ocho años escuchando su música, pude ver a Iván Ferreiro en concierto. Hasta entonces mi gafe característico me lo había impedido.
Sala Custom (Sevilla), 21h de la noche. La cola para entrar se perdía en el horizonte, pero avanzaba rápido, o eso me pareció desde mi nube.
Una vez dentro, encontramos un sitio más o menos bueno alrededor de 5ª o 6ª fila (en los conciertos es el único momento en el que maldigo mi metro sesenta). Y entonces aparece este hombre y hace lo que se le da mejor: magia.


(¡los videos no son míos!)

Un setlist mezcla perfecta entre Los Piratas (El equilibrio es imposible; Años 80; Mi coco; Inerte, la primera que cantó sólo con el piano y su voz, con lágrimas por mi parte) y el más puro Ferreiro (Tristeza; Me toca tirar; NYC; Jet lag..)
La mayoría de ese discazo sacado al mercado hace un par de meses, Confesiones de un Artista de Mierda. Pero en las dos horas de concierto se le quedó corto y pudimos disfrutar de una versión de los sevillanos Maga (Diecinueve) y de temazos como M, Ciudadano A o Días azules (mi favorita desde tiempos inmemoriables).
Un show mezcla perfecta entre las ganas de saltar y pasarlo bien con el más puro sentimentalismo, representado en muchos casos por los vellos de punta o lágrimas traicioneras. El buen rollo y los gestos carácterísticos de Ferreiro, unidos a ESA VOZ y a una banda genial (con su hermano Amaro incluído) hicieron el resto.
Seguramente no esté siendo imparcial en lo que digo, y habrá gente que viera un fallo aquí o allí. Pero yo me fui de la sala con la garganta destrozada, ni una foto en la cámara (porque no quería perderme ni un segundo), una sonrisa de oreja a oreja y un vacío existencial, que hoy lunes todavía me dura.
En estos tiempos de crisis en los que cada céntimo duele, los 20 euros gastados el sábado me supieron a gloria.
Así que lo único que puedo añadir es, gracias Iván.

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2 comentarios.

  1. ooooohhhh. Esta crítica no neutral me ha emocionado! :)
    Ya te digo si vale la pena verle...es brutal!
    Y lo de las fotos es cierto, al final siempre acabo haciendo, pero centrarse en disfrutar es infinitamente mejor.
    Un beso!

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  2. Yo lo ví en Albacete el viernes 27, y el sentimiento que describes y la sonrisa de oreja a oreja aún me duran...
    Una gran crítica de un grandísimo artista!

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