crónica no neutral.
17:31El sábado después de ocho años escuchando su música, pude ver a Iván Ferreiro en concierto. Hasta entonces mi gafe caracterÃstico me lo habÃa impedido.
Sala Custom (Sevilla), 21h de la noche. La cola para entrar se perdÃa en el horizonte, pero avanzaba rápido, o eso me pareció desde mi nube.
Una vez dentro, encontramos un sitio más o menos bueno alrededor de 5ª o 6ª fila (en los conciertos es el único momento en el que maldigo mi metro sesenta). Y entonces aparece este hombre y hace lo que se le da mejor: magia.
(¡los videos no son mÃos!)
La mayorÃa de ese discazo sacado al mercado hace un par de meses, Confesiones de un Artista de Mierda. Pero en las dos horas de concierto se le quedó corto y pudimos disfrutar de una versión de los sevillanos Maga (Diecinueve) y de temazos como M, Ciudadano A o DÃas azules (mi favorita desde tiempos inmemoriables).
Un show mezcla perfecta entre las ganas de saltar y pasarlo bien con el más puro sentimentalismo, representado en muchos casos por los vellos de punta o lágrimas traicioneras. El buen rollo y los gestos carácterÃsticos de Ferreiro, unidos a ESA VOZ y a una banda genial (con su hermano Amaro incluÃdo) hicieron el resto.
Seguramente no esté siendo imparcial en lo que digo, y habrá gente que viera un fallo aquà o allÃ. Pero yo me fui de la sala con la garganta destrozada, ni una foto en la cámara (porque no querÃa perderme ni un segundo), una sonrisa de oreja a oreja y un vacÃo existencial, que hoy lunes todavÃa me dura.
En estos tiempos de crisis en los que cada céntimo duele, los 20 euros gastados el sábado me supieron a gloria.
Asà que lo único que puedo añadir es, gracias Iván.