Val Miñor - Madrid: Historia y cronología del mundo.

11:20

Los que me conocéis sabéis que lo mío con la música de Iván Ferreiro es de otro mundo. Aún llevaba collares de pinchos, y ya escuchaba a Los Piratas en mi habitación.
Después de Confesiones de un Artista de Mierda, recopilatorio que me hizo disfrutar como una cría, había ganas de nuevo material.

Primero conocimos "El Dormilón". Con vídeo algo raro, la canción me gustó desde la primera escucha. Y creo que no fui la única que se sorprendió... ¡casi se puede decir que es alegre!


Después llegó mi favorita, "Como Conocí a Vuestra Madre". Guiño a la famosa serie de la CBS. Se ganó mi corazón al instante. Hay que decir que la letra es de Amaro Ferreiro (vaya par de hermanos). Y bueno, que es preciosa.


Y así, el 24 de septiembre vio la luz Val Miñor - Madrid: Historia y cronología del mundo.


Lo primero que llama la atención es esa "felicidad" de la que he hablado antes. Aunque sigue habiendo un halo de melancolía, plasmada en temas como "Brasil" o "El fin de la eternidad", que personalmente me encanta. 
Reconozco que hay un par de temas que no terminan de calarme. "Bambi Ramone" por repetitiva y "Alien vs. Predator" porque la señorita Julieta Venegas, nunca me ha gustado demasiado.
Hay un tema que tengo que destacar, "El Bosón de Higgs". Apertura del disco, y una maravilla en mi opinión. Comienzo más tranquilo, cambio de ritmo a la mitad... Canción larga, pero ni se nota. Una joya. 
Especial atención a "Twin Peaks", "Pandelirios" y "Solaris". Estos temas se salen totalmente de la dinámica de Ferreiro. Y lo hacen increíblemente bien.
Y además nos encontramos con "Pájaro Azul", "Chainatown", "El resplandor"... temas al más puro estilo del cantautor, con esa evolución que desprende todo el álbum.

El 14 de diciembre visitará Sevilla y no puedo esperar a ver como presenta su historia y cronología en directo. Porque señoras y señores, como siempre, Iván Ferreiro ha hecho su magia.



Esta vez vuelvo para quedarme. ¡De verdad!

18:42

No sé muy bien porqué, pero cuando llega septiembre siempre me entran ganas de hacer limpieza. No es que el resto del año mi dormitorio no pueda hacer uso de ello (estoy bastante segura que aquí mi madre tiene mucho que decir). Pero no sé qué tiene este mes que siempre me pide un cambio. Un cambio en mí y mi entorno. Supongo que será la nostalgia de mis años mozos en los que con una maleta bastante más grande que yo, me marchaba a la ciudad califal. Quién sabe.

Así que aquí estoy, inmersa en una limpieza y re-decoración que este año he ido distribuyendo por días. Porque seamos realistas, tengo demasiadas series atrasadas que ver. Y no voy a invertir las 24 horas de estos días libres de trabajo en tareas menos divertidas que ver a Patrick Jane encargarse de los malos. Al menos eso sí es un cambio desde mis tiempos mozos: ya no me engaño tanto.

Y me he encontrado con mi cámara. Mi preciosa cámara. ¿Cuánto tiempo hace que no la saco a pasear?
Este maldito año me está anulando como persona...
Y aquí estoy. Re-abriendo este blog por chorrocienta vez (sí, es un número). Pero esta vez con otra perspectiva. Siempre he dejado esto para cuando me pusiera trascendental, y así, no aburrir a los despistados que alguna vez se pierden por aquí.
Peeeeeero, he decidido que no soy tan profunda y que voy a escribir aquí sobre mi día a día. Básicamente cualquier cosa que se me pase por la cabeza o por delante y me permita escribir unas palabras. Sin muchas florituras.
Así que es posible que esto se convierta en una mezcla de series, películas, fotos de mis zapatillas y cuadernos, música, mis perretes, dibujos chorras, comida y bastantes veces, Batman.

Como regalo de bienvenida os dejo un vídeo que grabé de The New Raemon en su concierto de Nocturama.


(Sí, todos le pediríais matrimonio. Lo sé).